Oración por la familia migrante

Señor Dios, Padre de todos los pueblos,

tú conoces el camino del que parte y la espera del que se queda. Mira con ternura a nuestras familias separadas por la distancia: a los padres que trabajan lejos de sus hijos, a las madres que sostienen solas el hogar, a los hijos que crecen con un abrazo de pantalla, a los abuelos que esperan una llamada.

Guarda a los que están lejos de su tierra: protégelos de la soledad, del peligro y de la desesperanza; dales trabajo digno, amigos leales y una comunidad donde puedan vivir la fe. Consuela a los que se quedan: dales fortaleza en el cansancio, paciencia en la espera y alegría en medio de la escasez.

Bendice, Señor, a los matrimonios que se aman a la distancia; sostén su fidelidad y su esperanza. Cuida a los niños, que no pierdan la confianza. Y a todos nosotros, enséñanos a no dejar que la ausencia apague el amor.

Que María, Madre de los migrantes y Madre nuestra, nos acompañe en el camino y nos reúna un día, si no en esta tierra, en la casa del Padre, donde ya no habrá distancia ni despedida. Por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

«No los dejaré huérfanos; volveré a ustedes» (Juan 14:18)